
La serpiente se ha tragado al elefante.
El elefante triste que se dejó comer.
La serpiente centenaria, gris y ágil.
El elefante huérfano de hijos que se dejó comer.
La serpiente y el elefante ya no están solos,
uno está dentro de otro.
Falta mi vida, falto a mi vida. Me fuí con ese rostro que no encuentro, que no recuerdo.
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